Objetivos de Desarrollo Sostenible

En septiembre de 2015, 193 Estados miembros de la ONU han aprobado por unanimidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Objetivos de Desarrollo del Milenio que establecen el marco para el desarrollo humano sostenible hasta 2030.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio no han mejorado la vida de todo el mundo - RD Congo (Bunia) © Nick Hannes

La ‘Agenda para el desarrollo después de 2015’ y los Objetivos de Desarrollo Sostenible asociados se establecieron cuando, en 2012, la cumbre Rio+20 decidió fusionar las agendas del desarrollo sostenible y de la pobreza.

El documento ‘La transformación de nuestro mundo: la agenda 2030 para el desarrollo sostenible’ une 17 objetivos con 169 metas. El texto es generalmente considerado fuerte, y lo menos que se puede decir es que las intenciones están buenas: si nosotros, como comunidad mundial, tenemos éxito en conseguir este, para el año 2013, la tierra y sus habitantes les irá mucho mejor que hoy. En efecto, la ambición es de lograr una transición hacia una sociedad sostenible en la que se desterró toda la pobreza, donde todo el mundo es mejor y donde se respeten los límites de lo que el planeta Tierra puede ofrecer a nosotros, como residentes.

Llamativa de esta Declaración es que es el fruto de un largo proceso de consultas mundial: entre finales de 2012 y finales de 2014, cualquiera que quisiera podía contribuir. En 2015, los Estados miembros negocian las ideas y puntos de vista recogidos del Grupo de trabajo abierto, lo que dio lugar a un documento final que fue aprobado por unanimidad.

Esta agenda no debe ser visto como el sucesor de la Declaración del Milenio y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los cuales tenían como objetivo principal la reducción de la pobreza. La agenda ODS es universal y tiene la ambición de reducir la pobreza: la agenda es para cada país y en cada país. Además, todo el mundo debería estar a bordo de una sociedad sostenible y próspera: es una agenda inclusiva. Cada país y cada uno tendrán que cooperar, y cada uno tendrá que cofinanciar.

Debido a que los 17 objetivos generales, que deben ser ejecutados de manera indivisible, constituyen un ejercicio de comunicación difícil para un público amplio, el prefacio combina las ambiciones relativas a las 5 P. Las clásicos 3 P del desarrollo sostenible: Personas, Planeta y Prosperidad (notablemente han seleccionado Prosperidad en vez de Profit (lucro), junto con Paz y Partnership (Asociación).

Los tendones de Aquiles de esta agenda son, sin duda, las P de Paz y Partnership, en combinación con la F de la financiación. Si grandes partes del mundo siguen desgarradas por las guerras y los conflictos con todas sus consecuencias, esta agenda tiene pocas posibilidades de éxito. Para financiar esta agenda se fijan en una colaboración entre todos: los países desarrollados, los países emergentes y los países en desarrollo deberían contribuir por presupuestos públicos que se recogen a través de impuestos y tasas. También tienen altas expectivas financieras con respecto al sector privado. Sin embargo, queda por ver si se cumplen estas expectativas.

Protos es contento que hay un objetivo separado para el agua con 6 sub-objetivos específicos y 2 métodos de implementación para lograr el objetivo global. 

Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)

La Declaración del Milenio de 2000 de las Naciones Unidas fue el marco anterior, pero esto fue dirigido principalmente a la reducción de la pobreza. Describió 8 objetivos concretos con un total de 18 metas y 48 indicadores medibles. El 7º objetivo incluía, para el año 2015, una reducción de la parte de la población sin acceso sostenible al agua potable y a los servicios esenciales de saneamiento.

Desde 1990 ya se ha hecho un progreso considerable: 2,3 millones de personas obtuvieron acceso a agua potable y 2 mil millones de personas tienen un inodoro o una letrina limpia cerca.

¿El mundo, para el año 2015, ha logrado el objetivo de desarrollo con respecto al agua potable y al saneamiento? Si, y no. El objetivo relativo al agua potable ya se consiguió en 2010, sin embargo, hoy en día todavía hay 663 millones de personas que no tienen acceso al agua potable en el vecindario. El objetivo para el saneamiento se perdió por cerca de 1 mil millones de personas. 2.5 billones de personas o 1/3 de la población mundial todavía no tiene acceso a un baño limpio.